Diez lesiones más comunes que provoca el sexo… ¿Has sufrido alguna?
Para nadie es desconocido que el sexo es un actividad que provoca una alta e intensa exigencia física.
En ese sentido, la compañía Medical Insurance enlistó los 10 accidentes más comunes que pueden suceder en el momento de la intimidad.
Algunos de ellos se quitan con el tiempo, pero otros podrían necesitar de ayuda médica, pues tienen que ver con contracturas o esguinces en diferentes partes del cuerpo.
Accidentes más comunes al tener sexo:
1. Tirón muscular
2. Dolores en la espalda
3. Rodillas raspadas por fricción
4. Cuello contracturado
5. Codos y rodillas golpeadas
6. Hombros golpeados
7. Rodilla torcida
8. Muñecas esguinzadas
9. Tobillos esguinzados
10. Dedos rotos
7 señales de que peleas demasiado con tu pareja
Las discusiones son habituales en las relaciones de pareja, pero cuando se repiten constantemente, quiere decir que algo anda mal. Sin embargo, hay personas que ven esta situación como normal y no se dan cuenta que están en medio de una verdadera batalla campal con su media naranja.
Si crees que puede ser tu caso, revisa el siguiente listado elaborado por Cosmopolitan:
1. Siempre que tienen sexo es de reconciliación.
2. La última pelea comenzó porque tú te enojaste luego de que él se enojara porque tú te enojaste.
3. Uno de los 2 duerme casi siempre en el living.
4. Tus amigos y familiares antes te preguntaban “¿y cuándo piensan casarse?”, mientras que ahora te dicen “¿y ustedes todavía están juntos?”.
5. Cada vez que discuten por teléfono le dices “ahora si que se acabó y es en serio”.
6. La mayoría de los mensajes que te deja en tu celular dicen “tenemos que hablar” o algo similar.
7. Cuando le vas a contar a tu mamá acerca de sus peleas, ella te dice “no me metas más a mí en ese tema”
Confirmado: largo de los dedos revela el tamaño del pene
Confirmado: largo de los dedos revela el tamaño del pene
Sorprendente estudio de científicos coreanos
L a creencia popular propone que el caballero de nariz prominente, el que toque el techo con la cabeza o aquel que se jacte de calzar número 49 o más, debería tener un miembro más grande que los demás mortales.
Un estudio coreano publicado ayer confirma lo que hasta ahora no era más que un mito: mirando sólo la mano de un hombre se puede obtener una idea del tamaño de su pene.
Según los investigadores, cuyo estudio con 144 personas mayores de 20 años apareció en el “Asian Journal of Andrology”, mientras menor sea la diferencia del largo entre los dedos segundo (índice) y cuarto (anular) -ratio de los dedos- de la mano derecha, mayor longitud debería tener el miembro de ese individuo.
La explicación, según ellos, estaría en la cantidad de andrógenos (hormona masculina prenatal) que recibieron durante la gestación. A mayor cantidad de andrógenos, menor ratio de los dedos y mayor tamaño del pene.
De acuerdo al urólogo de la Clínica Indisa, Octavio Castillo, esa información es efectiva. “El tamaño del pene de un adulto está determinado por la testosterona que tuvo antes de la pubertad”, explica.
De hecho, el doctor Cristián Acevedo, urólogo del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, apunta sobre este tema que en niños susceptibles de convertirse en adultos con el pene muy pequeño o micropene, “se puede realizar un tratamiento suministrando testosterona para revertir el problema, antes de la pubertad”.
El doctor Castillo cree que el estudio es razonable, aunque algo le falta. “Se puede aplicar a toda la población asiática, pero no necesariamente a otras razas. Por lo tanto no podemos generalizar todavía”, opina. “Un pene pequeño en nuestra raza es el que mide menos de 6 u 8 centímetros”, aclara el doctor Acevedo.
Él da luces de cómo el tamaño se vuelve un tormento para algunos hombres. “Todos los meses recibo pacientes preocupados porque creen que sus penes son muy pequeños, y en general, están en rangos normales”, cuenta y aclara que el promedio por estas tierras está entre los 12 y 14 centímetros. “No hay gran diferencia entre un pene de 8 ó 16 centímetros, más que la inseguridad del hombre”, concluye.
Insecto “canta” con el pene, mide dos milímetros y es el más ruidoso del mundo
El animal más ruidoso de la Tierra en proporción a su tamaño es un insecto acuático que mide tan sólo 2 milímetros y que para atraer a las hembras “canta” con una potencia de hasta 99,2 decibelios, el equivalente a escuchar a una orquesta en primera fila. Científicos del Museo Nacional de Historia natural de París y de la Universidad escocesa de Strathclyde han logrado grabar y medir por primera vez con micrófonos bajo el agua el sonido que produce el Micronecta Scholtzi, una chinche acuática, al frotar su pene contra el abdomen, en un proceso conocido como estridulación. “Increíblemente, aunque el 99% del sonido se pierde al pasar del agua al aire, el canto es tan intenso que una persona que anda por la orilla puede de hecho oír a estas diminutas criaturas cantando desde el fondo del río”, señala en una nota el biólogo James Windmill, de la universidad de Strathclyde. Los animales más ruidosos de la Tierra suelen ser los más grandes, como las ballenas azules y los elefantes. Pero, según el estudio, si se compara la intensidad del sonido con el tamaño de su cuerpo, los Micronecta Scholtzi son los campeones de la estridencia. La investigación, publicada en la revista PLoS One, será presentada este sábado en la conferencia anual de la Sociedad para la Biología Experimental que se celebra entre el 1 y el 4 de julio en Glasgow (Escocia). Según Windmill, es un misterio cómo estos insectos logran hacer tanto ruido, ya que sólo utilizan una zona de 50 micrómetros -del ancho de un cabello humano- para la estridulación. Desde el punto de vista biológico, el estudio puede contribuir a la conservación de las especies, ya que registrar los sonidos de los insectos puede servir para hacer un seguimiento de la biodiversidad, mientras que desde el punto de visto de la ingeniería podría ser aprovechado por la acústica para los sistemas de sonar, dijo Windmill.
Las 12 “leyendas urbanas” sobre el sexo.
Existen algunas “leyendas urbanas” que atentan contra la capacidad de disfrutar la sexualidad con plenitud, prejuicios que nos inhiben o nos hacen pensar que algo nos falta o que deberíamos sentir más o de otra manera.
El placer y el orgasmo son una experiencia individual y subjetiva y cada uno lo vive de manera muy diversa. No hay parámetros de normalidad que tengan fundamento alguno.
Muchos de estos mitos y prejuicios deterioran nuestro potencial de sentir placer y disfrutar de nuestro cuerpo, a solas o enpareja. A fin de hacernos a vida más placentera, develamos 12 de estos mitos.
1.- Los orgasmos vaginales son los más comunes: Creer que hay una manera “adecuada” y normal de llegar al clímax es una tontería. Muchas mujeres creen que por no lograr una orgasmo a partir de la penetración, son frígidas o les falta algo.
El 80 por ciento de las mujeres no tiene orgasmos sólo con eso. Es necesaria la estimulación de alguna otra zona erógena como el clítoris, los pechos, para poder llegar a un nivel de placer elevado. Un orgasmo es un orgasmo, independientemente de por dónde llegue.
2.- Todo es cuestión de piel: Mentira. La fantasía es fundamental. La estimulación psicológica cumple un papel central en la excitación femenina y masculina.
3.- El clítoris es un botón: La definición más adecuada sería decir que es una especie de raíz. Sus terminaciones nerviosas llegan hasta la entrada de la vagina.
4.- Si la mujer no es multiorgásmica, está mal: Hay mujeres que pueden tener dos, tres o cuatro orgasmos seguidos, pero también hay muchas que después de experimentar placer no desean ni soportan que les estimulen de nuevo, porque la sensibilidad en la zona es muy alta.
Por tanto, ni se aprende a tener un multiorgasmo ni el multiorgasmo es una propiedad inherente a la naturaleza femenina.
5.- Si no hay gritos es porque no hay disfrute: El cine y la tele venden un modelo de orgasmo de alto voltaje. Ni hablar de las películas porno, plagadas de gritos absolutamente inverosímiles. En la vida real, las formas de expresión del placer pueden ser tan diversas como tipos de orgasmos existen.
6.- Una relación sexual buena es una relación sexual larga: Si las pasas bien en diez minutos, es genial. El sexo no tiene una medida standard. Lo que dura, dura. Para algunos entre 20 segundos y un minuto y medio, basta. Si te gusta el placer lento, escúchate, y recuerda que hay días y días: si no hay tiempo o estás cansado(a), unos minutos de conexión con el cuerpo están más que bien.
7.- A un hombre lo hechiza una mujer vestida con lencería sexy: No a todos. Hay varones que mueren por ver a su mujer en ropa deportiva. Y no hay nada que enloquezca más a un hombre que ser recibido por una mujer completamente desnuda. El gusto varía.
8.- Si en tus fantasías hay personas del mismo sexo, eres gay: No necesariamente. La fantasía es un plano que permite enajenarse y disfrutar; allí, todo vale. Mucha gente fantasea con cosas que jamás quisiera concretar.
Y es válido. Que te imagines con varias personas tampoco implica que la pasarías bomba en una orgía. La fantasía es eso: fantasía. Y, en tu cabeza, puedes invitar a la cama a todas las personas que resulten estimulantes. Es tu decisión.
9.- Los hombres tienen más ganas siempre: Falso. La predisposición al sexo tiene que ver con varias cosas y está asociada a las variaciones en la libido. La dieta, el sueño, la salud, el estrés, las condiciones médicas, la autoestima, muchas cosas afectan el deseo sexual en hombres y mujeres.
10.- La satisfacción femenina depende del tamaño del pene: Es falso. El desempeño del varón en general tiene poco que ver con las dimensiones de su miembro y mucho más con la sensibilidad y capacidad de conectarse con su pareja.
Si los hombres les preguntaran a las mujeres qué opinan del tamaño del pene, se enterarían de que hay mujeres a las que un pene grande las aterra, y que a la mayoría el tema no les importa.
11.- Si necesitas lubricantes es porque te falta deseo:Falso. Por cuestiones hormonales, por estrés o por las particularidades de tu cuerpo puede ser que tu lubricación no sea la suficiente para disfrutar una penetración. Hay excelentes opciones en el mercado y, al relajarte por no depender de ese momento en que todo se facilita, seguramente tu cuerpo responda mejor.
12.- Si necesitas juguetes eróticos es porque a tu pareja le falta deseo: Negativo. El erotismo necesita cambios y nuevos estimulantes para encenderse. Los juguetes eróticos son geniales para romper la rutina y divertirse de a dos. Jugar en pareja puede regalarte una noche de alto voltaje.
Leyes básicas para tener más de una pareja
Hay que mentir bien y tener cómplices para ser infieles
Una forma más común de tener catedral y capilla es el engaño. “En general a los hombres se les nota cuando están en malos pasos. En cambio, las mujeres son más astutas”, opina el siquiatra Juan Ariel Zúñiga. Diana Gutiérrez está casada hace 27 años y durante 10 mantuvo una relación paralela. “Cando te sientes sola, incluso puedes echar raíces con tu amante”, plantea. Para evitar que la pillaran, Diana tenía varias reglas. “Hay que juntarse en un lugar neutro como el estacionamiento de un mall y luego irse en alguno de los autos a otro lado. También elegir lugares de una clase social más alta o más baja que la de tu pareja, para evitar el riesgo de encontrarse con conocidos. En lo posible salir de la ciudad, registrarlo en el teléfono con un nombre de mujer y no contestarle cuando estás con tu pareja”, comenta. Además, dice que es indispensable tener cómplices: “Hay que tener una coartada y jamás juntarse un fin de semana, así se reducen las sospechas”.
Leyes básicas para tener más de una pareja
“Hay que mentir bien y tener cómplices para ser infieles.”
Una forma más común de tener catedral y capilla es el engaño. “En general a los hombres se les nota cuando están en malos pasos. En cambio, las mujeres son más astutas”, opina el siquiatra Juan Ariel Zúñiga. Diana Gutiérrez está casada hace 27 años y durante 10 mantuvo una relación paralela. “Cando te sientes sola, incluso puedes echar raíces con tu amante”, plantea. Para evitar que la pillaran, Diana tenía varias reglas. “Hay que juntarse en un lugar neutro como el estacionamiento de un mall y luego irse en alguno de los autos a otro lado. También elegir lugares de una clase social más alta o más baja que la de tu pareja, para evitar el riesgo de encontrarse con conocidos. En lo posible salir de la ciudad, registrarlo en el teléfono con un nombre de mujer y no contestarle cuando estás con tu pareja”, comenta. Además, dice que es indispensable tener cómplices: “Hay que tener una coartada y jamás juntarse un fin de semana, así se reducen las sospechas”.
Ellos y ellas son casi igual de infieles, según estudio
El número de mujeres que admite haber engañado a su pareja se está acercando cada vez más al de hombres que también lo han hecho, derribando así el mito de que solo ellos son los malos de la película.
Rompiendo con la vieja creencia de que los hombres serían los que llevan la batuta en cuanto a infidelidad, un grupo de investigadores afirma que el número de mujeres infieles ha crecido a tal nivel, que prácticamente, están a la par con ellos. Eso sí, los motivos del engaño serían distintos.
Luego de entrevistar a más de 900 hombres y mujeres para conocer los factores que llevan a ser infiel, investigadores de la Universidad de Indiana, se encontraron con la sorpresa de que el 19% de ellas confesó haber sido infiel, mientras que en ellos, fue el 23% el que lo admitió. Esto viene a acercar la brecha del 10, al 15 por ciento de mujeres que decían haber engañado a su pareja, en un estudio de 1990.
Los motivos femeninos que más se repitieron entra las que fueron infieles, fueron el no estar felices con su relación y sentir que no compartía con su pareja los mismos pensamientos acerca de la sexualidad. En cuanto a los hombres, la mayoría argumentó el engaño con, derechamente, la excitación sexual.
En ambos casos, el no preocuparse de las consecuencias de sus actos y los temores de un mal desempeño sexual, también fueron nombradas entre las causas que los llevaron a “poner los cuernos”. “Puede que no tengas las mismas preocupaciones acerca de tu desempeño, con alguien que no conoces muy bien”, señaló a ABC News la líder del estudio, Kristen Mark.
Los investigadores, sin embargo, indicaron que la principal limitación de su trabajo es que no se especificó la manera en que se fue infiel, pero que, sin duda, más mujeres estaban siéndolo.
“Una razón de que la brecha de género se esté cerrando es que más mujeres están trabajando”, dijo la psicóloga Susan Heitler, agregando que el mayor tiempo trabajando con compañeros de trabajo, tomando descansos en los que se habla de la vida privada y a veces hasta viajando por motivos laborales, alejan de la pareja y de las “restricciones de la rutina familiar normal”.
Asimismo, la psicóloga recordó el habitual uso de internet como otra manera de relacionarse, abriendo nuevas puertas para interactuar con otras personas, sin presencia de la pareja.
ya saben! XD
Encuesta Playboy revela las cochinadas favoritas de las mujeres
Les gusta decir palabras sucias en la cama, usar juguetes y ver tanto porno como los hombres L as mujeres están cada vez más decididas a satisfacer sin rodeos sus necesidades sexuales, ¿pero cuáles son las costumbres que están adquiriendo? ¿Qué les gusta y qué prefieren en la cama? Esas y otras cuestiones revela la última encuesta de sexo realizada por la revista Playboy, publicada en su último número, donde se entrevistó por Internet a 1.210 hombres y 1.100 mujeres estadounidenses, lectores y no lectores de la publicación. ¿Alguna vez dijo palabras sucias durante el sexo?, les preguntaron. El 79% de los hombres y el 85% de las mujeres respondieron afirmativamente. “Las mujeres son muy estimulables a través del oído, les encanta que les digan cuestiones tiernas, pero también que la cosa vaya subiendo de tono. También cuando ellas dicen palabras con un alto contenido sexual salen de la contínua represión en la que están: siempre se les exige comportarse, pero al no hacerlo se excitan”, explica el siquiatra y experto en parejas Juan Ariel Zúñiga. Otro número que destaca en Playboy es la respuesta a la consulta ¿ha engañado a su conyuge?. El 23% de los hombres dijo “yes”, igual que el 19% de las mujeres. Según la encuesta, el 80% de los varones declaró haber usado un vibrador alguna vez, cifra que crece al 94% en el caso de las chicas. “Me parece que los hombres deben ocuparlo muchas veces como complemento con sus parejas y las mujeres sin duda se están atreviendo más, sobre todo en los países desarrollados, a ocupar estos aparatos. Es muy positivo, porque así conocen lo que les gusta. Además, muchas prefieren eso a tener una mala pareja en la cama”, comenta Zúñiga. Al parecer, el triple X hace rato dejó de ser un juego de hombres, porque el 78% de ellos declara haber visto porno alguna vez, y en las mujeres la cifra es de 79%. “Ellas no se estimulan visualmente como los hombres, me parecería raro que lo vieran por su cuenta. Lo que sí, cada vez es más común que lo hagan para acompañar a sus parejas. Es un juego muy estimulante para ambos”, dice el siquiatra. Cuando se les pregunta si alguna vez han practicado el bondage (amarrarse o amarrar a la pareja durante el sexo), 22% de los hombres y 32% de las mujeres respondió que sí. “A muchas les encanta la agresividad en la cama. He tenido pacientes que reconocen que les encanta fantasear con una violación”, cuenta Zúñiga. “El mundo sexual femenino es mucho más denso que el masculino. Antes el hombre era el que enseñaba, pero hay un aumento tremendo de las disfunciones sexuales masculinas, porque todavía no saben cómo satisfacer a las mujeres. Hay un desafío ahí”, analiza el experto y asegura que “la mujer es más potente sexualmente, tiene un nivel de fantasía 10 veces mayor. Siempre ha sido así, pero hoy lo están descubriendo”.



